Historia de El Faro de Santa Catalina

El Faro de Lekeitio, construido en 1862, está situado sobre un acantilado del cabo de Santa Catalina, en cuya altura se alza una capilla que le da nombre y le identifica. Es el primer faro visitable de Euskadi y cuenta en su interior con un centro de interpretación que nos propone hacer un viaje por el mundo de la navegación.

Un poco de historia

  • El faro de Santa Catalina se encuentra al norte de la villa costera de Lekeitio, en el cabo Antzoriz, a menos de dos kilómetros del centro del pueblo; tan cerca que se puede llegar dando un paseo de 20 minutos a pie entre acantilados. De todos los faros con los que contamos en la costa de Bizkaia, sin duda, el de Lekeitio es el más destacado por ser el primero y el único en todo Euskadi que se puede visitar.

    El faro se sitúa en el cabo que le da nombre y está a 46 metros sobre el nivel del mar. Mide 13 metros de altura y se encuentra en una pequeña prolongación del cabo. Cuando el mar está bravo, recibe los golpes de sus olas.

  • Fue inaugurado en 1862 con una lámpara de aceite que tiempo más tarde sustituyó por una de petróleo. La automatización del funcionamiento de los faros llevó poco a poco a la desaparición del farero, la persona que vivía en el faro y que se encargaba de su mantenimiento. Ahora se hace de forma remota.

  • Tiempo después de que la última familia de fareros abandonara su casa, surgió la idea hacerlo accesible al público. Con este fin, se abrió un Centro de Interpretación de la tecnología de la navegación donde podrás aprender fundamentos básicos de la navegación desde la antigüedad (información sobre señales, luces y clases de orientación, estrellas o avistamiento de ballenas).

    Además, te meterás durante un rato en la piel de los arrantzales y balleneros y las condiciones de vida de los arrantzales en alta mar.

  • Todo esto a través de medios tecnológicos que ayudan a comprender los contenidos. No hace falta ser un marinero experto, basta con tener curiosidad. Es un plan totalmente recomendable para realizar en familia tanto el paseo desde el casco antiguo de Lekeitio como la propia visita. Sus materiales didácticos han sido pensados también para las visitas de los más pequeños de la casa.

    La linterna del faro no se puede visitar porque sigue funcionando en la actualidad, cumpliendo su objetivo de orientar a los marineros en su camino de vuelta a casa.

  • Después de aprender las principales técnicas de navegación, tendrás la posibilidad de ponerlos a prueba en un viaje virtual en txalupa desde Lekeitio hacia el cercano pueblo de Elantxobe.

    Cuando termines la visita aprovecha para darte una vuelta por esta zona y si te ves con fuerzas puedes subir el monte Otoio, ver la atalaya y deleitarte por una de las puestas de sol más impresionantes que recordarás.