Con una naturaleza espectacular, el interior verde de Bizkaia es un lugar perfecto para dejar a un lado el ritmo de la ciudad y conectar con nuestro lado más natural. A la actriz y cantante Itziar Ituño le encanta poder hacer una escapada a la cara más tranquila de Bizkaia para rodearse de naturaleza y tomar aire, y nada mejor para eso que alojarse un alojamiento rural, especialmente en alguno de los caseríos o, como decimos aquí, baserris.

Los baserris (de ‘baso’ = bosque y ‘herri’=pueblo) han sido el centro de la vida rural de Bizkaia durante siglos, y aunque han sido reformados para ofrecer todas las comodidades actuales, todavía conservan la esencia de las costumbres y carácter de las personas que los habitaron. Su arquitectura, en su decoración y en su entorno nos trasladan hasta el modo de vida tradicional de nuestros ancestros mientras disfrutamos de un merecido descanso. 

Aún hoy en día podemos encontrar baserris por toda la geografía de Bizkaia en los que se mantienen antiguas tradiciones y un ritmo de vida más sosegado, dedicado a las labores del campo y al esmerado cuidado de las huertas y del ganado en los que se producen los ingredientes de calidad que tanta fama han dado a nuestra cocina.

Uno de los mejores planes para descubrir los valles y montes de la Bizkaia rural es coger la mochila y recorrer sus caminos. Existen multitud de rutas a pie o en bicicleta por sendas que atraviesan bosques, por senderos que suben hasta las cimas de las montañas o por veredas junto a las riberas de los ríos que nos llevarán a conocer algunos de los rincones más fascinantes de la geografía de Bizkaia. Las personas más audaces encontrarán las experiencias más aventureras en las rutas a caballo o los recorridos en 4x4.

Otra de las citas imprescindibles en el entorno rural son los cascos medievales, los palacios, las casas fuertes, los museos tradicionales , las tiendas de artesanía, y las calles y las plazas de los pueblos del interior de Bizkaia. Enmarcados en plena naturaleza, atesoran un rico patrimonio histórico y cultural que harán las delicias de las personas que disfruten del arte y de quienes quieran conocer el origen de las tradiciones vascas más arraigadas.

En el interior del Territorio podemos visitar algunas de las joyas del patrimonio vasco en una visita guiada. Como por ejemplo Balmaseda, la villa más antigua de Bizkaia, con su imponente puente gótico sobre el río Cadagua y sus casas blasonadas; o Durango, ubicada a los pies del Anboto, y donde sobresale el enorme pórtico de la Basílica de Santa María de Uribarri en el centro de su casco medieval. Muy cerca de Durango se encuentran Elorrio y su precioso casco histórico de los siglos XVII y XVIII, y la necrópolis de Argiñeta, que acoge antiguos sepulcros y estelas funerarias.

La única población de Bizkaia que tiene el título de ciudad es Orduña, un antiguo enclave comercial medieval entre la meseta y el mar. Situada en el centro del casco histórico, la antigua aduana es hoy en día un hotel ubicado en la que es la plaza medieval más grande de Euskadi. A poca distancia, en el límite entre Álava, Burgos y Bizkaia, está el nacedero del río Nervión, la principal arteria fluvial del Territorio, con una espectacular cascada de 270 metros de altura.

En el interior rural de Bizkaia también se encuentran los tres parques naturales del Territorio: En Gorbeia podrás subir, entre bosques y prados en los que pastan los rebaños de las ovejas latxas que producen el delicioso queso Idiazabal, hasta el techo de Bizkaia, a 1.481 metros de altitud, y disfrutar de las vistas desde la cruz que allí se levanta. El paisaje alpino y los bosques del Parque Natural de Urkiola son cuna de muchas de las leyendas y mitos de Bizkaia, además de hogar de más de 137 especies de animales y 700 tipos de plantas. Y en Armañón, bajo los paisajes formados por bosques mediterráneos, las rocas kársticas esconden un laberinto de grutas entre las que sobresale Pozalagua, la catedral subterránea del interior de Bizkaia.