null Un menú insuperable para #FoodLovers


El secreto siempre ha sido y sigue siendo utilizar productos locales de primera calidad de nuestras huertas y del mar, y prepararlos con mimo para crear las deliciosas recetas tradicionales que han dado la vuelta al mundo. El recetario tradicional ha dado lugar a sabrosos platos como el marmitako de bonito, la porrusalda, las cocochas de merluza, las sardinas asadas, las alubias cocinadas en una putxera como los antiguos ferroviarios, el pisto a la bilbaína, o la piperrada. 

Fruto del saber hacer de las cocinas de Bizkaia son las imprescindibles salsas típicas que forman parte de nuestra cultura culinaria: la sencilla salsa verde, un fumet de pescado, ajo y perejil ideal para acompañar una buena merluza; la salsa bizkaina a base de pimiento choricero, que combina a las mil maravillas tanto con pescado como con carnes; la negra salsa de los txipirones, en la que se usa la tinta de estos pequeños calamares; y el pilpil, la unión del aceite de oliva con los jugos del bacalao, una obra maestra de nuestra gastronomía que debe su nombre al ruido que hacen las burbujas durante su preparación. 

Si al respeto por nuestra tradición culinaria y el producto de Km 0 le unimos la pasión que sentimos en Bizkaia por la innovación, el resultado no podía ser otro que una de las cocinas más creativas del mundo. Los referentes de la alta gastronomía en Bilbao Bizkaia son los restaurantes reconocidos con Estrellas Michelin, como el Andra Mari en Galdakao, que prepara una moderna cocina enraizada en el recetario familiar, o el Azurmendi en Larrabetzu, con menús a la vanguardia en sus creaciones culinarias y en sostenibilidad. En Amorebieta, el Boroa ofrece una experiencia única en un caserío del siglo XV, el Eneko, en Larrabetzu, conjuga su propuesta gastronómica con el mundo del txakoli, y la experimentación con madera y brasas es la técnica por el Asador Etxebarri en Atxondo para conseguir memorables preparaciones. En Bilbao, el Mina selecciona los mejores productos de nuestra tierra y los lleva a su máxima expresión junto a la Ría y frente al Casco Viejo, donde también se ubica el Ola, con una carta basada en el mercado y la magia de sus fogones. El Nerua Guggenheim Bilbao trabaja desde la tradición y la selección de los productos en el afamado museo de titanio, y muy cerca se pueden encontrar los platos de pescado de temporada de nuestra costa preparados en las cocinas del Zarate y el viaje culinario que ofrece uno de los restaurantes pioneros de la alta cocina en Bizkaia, el Zortziko

Pero la oferta de deliciosos platos para deleite de foodies no acaba en los restaurantes

más aclamados. Lo que hace de Bilbao Bizkaia un verdadero paraíso para gourmets y para cualquiera es que la variedad de locales y platos es casi infinita. Se puede elegir entre ir de pintxos, yendo de bar en bar por las zonas más animadas de Bilbao degustando estas pequeñas joyas de alta cocina en miniatura; darse un homenaje con una buena alubiada con todos sus sacramentos en el antiguo barrio minero de La Arboleda; degustar los apetitosos pescados descargados por los barcos en nuestros pueblos pesqueros, como las sardinas asadas en Santurtzi o las antxoas en los muelles de Ondarroa o Lekeitio; y disfrutar del mejor bonito del norte en Bermeo, maridado siempre con txakoli, nuestro vino joven que se elabora en toda Bizkaia, incluyendo en las cercanas bodegas de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai

Si todavía nos queda hueco, toda buena comida tiene que terminar con un buen queso con denominación de origen Idiazabal, elaborado con la leche de las ovejas latxas que pastan en las faldas del Parque Natural de Gorbeia, nuestra cima más alta. Y para las personas más golosas, nada como nuestro lado más dulce para chuparse los dedos: la inconfundible Carolina, una torre de merengue, yema y chocolate sobre hojaldre; el bollo de mantequilla, fundamental en cualquier desayuno o merienda con su extra de suave mantequilla; el pastel de arroz, que ya no lleva arroz, sino crema; y el inimitable pastel ruso de las pastelerías bilbaínas, una delicia con merengue horneado y crema de mantequilla.